Problema común
Contratos en carpetas, vencimientos sin alertas y renovaciones fuera de tiempo. Eso impacta directo en cobranzas y operación.
Cuando la gestión contractual depende de personas y no de un sistema, aparecen cuellos de botella. Se pierde tiempo buscando versiones, revisando fechas y cruzando datos con otras áreas. El resultado es una operación lenta, con más margen de error y menos capacidad de crecer.