Sin automatización
El equipo calcula a mano, repite fórmulas y revisa una por una. Cualquier error impacta en ingresos y confianza del cliente.
Además, cuando hay muchos contratos activos, se vuelve casi imposible sostener precisión y velocidad al mismo tiempo. Lo urgente desplaza lo importante y la operación termina trabajando siempre “al límite”.